La medalla de Mimica
Ya lo sabía porque me lo había contado una amiga, lo de la famosa medalla de Mimica. Pero para los que no sepan la historia, aquí va lo que yo sé. Vladimiro Mimica, alcalde de Punta Arenas, estaba pasando por un difícil momento al tener una hija enferma circunstancias que propiciaron que una funcionaria se conmoviera y en un gesto supuestamente sincero le regalara una medalla de san Expedito para proteger a su hija.
El asunto fue que esa funcionaria días después, junto con el resto de sus compañeros de trabajo se sumaron a un paro. Acto seguido el alcalde devolvió la “medallita” de San Expedito a quien se la había regalado dentro de un sobre.
Estos son los hechos tal cual me fueron contados, pero a mi lo que me parece interesante son las siguientes cosas.
Primero, el Sr. alcalde no tiene porque andar recibiendo regalos de sus propios funcionarios de manera individual, así como tampoco tienen que ir los alcaldes dando regalitos a los funcionarios (ni tampoco regalos de otros alcaldes).
Segundo, la calidad del regalo, o sea la medalla de San Expedito, no podemos decir otra cosa sin faltar a la verdad, es una mierda. Ni que fuera una de las siete esferas del dragón. Todas las personas inteligentes sabemos que esas cosas de santos y charlatanería barata, muy común por cierto en Chiloé, no sirven para nada. Simplemente no funcionan, son puras patrañas. Pero lamentablemente demuestra esa mentalidad de gente ignorante que tiene el cerebro cojijo tan extendida en nuestra región.
Tercero, el alcalde debió inmediatamente rechazar el regalo cortésmente y luego tratar de dedicarse a lo que se supone tiene que hacer, ejercer su cargo libre de la influencia de espíritus ya sean benignos o malignos, fantasmas, duendes, caleuches, machis y demases. En resumen decir algo como, Sra. aprecio enormemente sus deseos y buena voluntad pero tenga la bondad de…
Cuarto, la noticia de la medalla de Mimica aparece en un diario local, al menos lo leí en su publicación online, no voy a decir el diario pero es ese que el dueño dijo que quería pasarse al otro lado (me refiero al otro lado del alambre no vayan a pensar mal). En definitiva es desconcertante que un diario regional dé cabida a este tipo de chorradas, que la medallita acá y la medallita allá.
Sr. alcalde: San Expedito miente (ni siquiera es un santo católico, como mucha gente ignorante y católica proclama), pero yo le aconsejo la mano de los 500 poderes del Príncipe Faruk, puede cortarle los dedos y obtener los dedos de 100 poderes si lo estima necesario. Con 5 manos de esas queda peinado pa’ atrás, y sale hasta de diputado.

