Una turba de enajenados árabes, más de 10 mil, se ha dedicado a quemar la embajada chilena en Damasco la capital de Siria. Gritaban “Dios es grande” y “quemaremos todas las embajadas occidentales”.
Testigos extranjeros al ser consultados dijieron: “Parecen animales movidos por un deseo de sangre”.

Chile debe declarar la guerra a Siria y todos los sirios deben ser expulsados del país a la brevedad, manifestaron grupos nacionalistas chilenos ante el oprobio e insulto proferido por el pueblo árabe.

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